domingo, 25 de septiembre de 2016

Ni siquiera las flores

No fui al entierro de mi abuelo. Hace ya más de dos años que se suicidó. Nunca había tenido en la familia, mi familia directa, un caso de suicidio. 
El día que eso pasó, una fecha que ahora no recuerdo y no sé si tengo ganas de recordar, estaba trabajando en FRIPUR, antes de que todo se fuese a la mierda, por eso intuyo que debió ser antes de Julio de 2014.
Recuerdo que estaba en la caja -sección tesorería- haciéndole un chiste pelotudo al negro Steve. En aquella época ya llevaba casi un año en el pesquero y para entonces ya había acoplado muy bien en el ambiente manijero que tenía esa administración. De momento ha sido el mejor y más divertido trabajo que he tenido.

Producto de la manija* que imperaba en esas oficinas es que había elegido como tono de mensajes para mi celular -un flamante Nokia 300 Asha- el tema SCOTLAND THE BRAVE que tiene un arranque muy estruendoso con gaitas. En aquella época quería molestar a un compañero de trabajo al que le gustaba entrar en la manija para reírse, pero no toleraba el contragolpe, algo imperdonable para un manijero de ley.
Fue la única vez que el celular sonó con ese tono estruendoso. Sonó por un largo rato, en el medio de toda la administración, desatando el enojo de este compañero y las risas de los demás. 

Jamás en mi puta vida hubiese imaginado lo que decía el mensaje. De golpe se me borró la sonrisa que tenía en la cara producto de la manija. Por un momento me quedé inmovil viendo la pantalla del celular, no por dolor o por pena, sino porque es un dato muy difícil de digerir. Tres palabras "murió el abuelo"
Fue algo raro. Una sensación que ya había sentido al momento de la muerte de Pocholo, mi otro abuelo. Al igual que en 2002, también era mi viejo quien me daba la noticia.
Dejé lo que estaba haciendo, le dije a mis jefes que mi abuelo había muerto y salí de FRUPUR directo a tomar un taxi y encontrarme con mi viejo.

En aquél entonces, mi abuelo había tenido un derrame cerebral y se recuperaba a una velocidad asombrosa, teniendo en cuenta su edad y los maltratos que le había hecho a su cuerpo. Mi primer pensamiento fue creer que había muerto en forma natural, como consecuencia de las secuelas de su ACV.
"Tu abuelo se suicidó" fueron las palabras de mi padre. No supe como reaccionar; me quedé callado, en el que ha sido el viaje más largo de mi vida.
Por un lado quería que llegase a destino, me incomodaba mi viejo desahogándose en la parte trasera del taxi, con el chofer como espectador involuntario de ese viaje infernal. Por otro no quería llegar nunca, porque sabía cual era el destino.

No fue un buen final. No era esa la manera. No debió haber sido así. 
Hace dos semanas volví a entrar al living de la casa de mi abuela, no quise mirar para la ventana en la que como pudo, realizando un terrible esfuerzo, se ahorcó. 

sábado, 3 de septiembre de 2016

Detaquito.blog

Hola a todos. Varios años han pasado ya desde aquel 17 de Octubre de 2008, fecha en la que publicaba mi primer entrada (en aquella época le decía post) en un desconocido mundo de internet llamado Blogger. 
En un principio fui parte de ese fenómeno de los blogs que tardíamente llegaba a Uruguay en forma masiva gracias a la democratización de internet. Sin mucha idea de que quería decir o hacer, decidí abrir un blog principalmente porque tenía el deseo de expresarme, de comunicar las cosas que me sucedían -que en ese momento eran varias y todas nuevas- y porque también tenía ganas de usar lo que en aquél entonces me parecía un título genial "detaquito.com/el portal". Deliros de un adolescente.

En el inicio solo escribía breves e inentendibles historias de un cuadrito de fútbol virtual que luchaba por ascender a la V división de Uruguay en Hattrick, un simulador de mánager de fútbol on line que fue furor a mediados de la década del 2000.
Un día comencé a escribir -muy torpemente como hasta el día de hoy- de otros temas, comencé a contar mis historias, a compartir (de forma anónima primero) mis miserias, mis alegrías, mis aciertos y errores, incluso me animé a hacer pequeñas historias ficticias y a jugar con el humor.

En el medio de todo esto fui conociendo desconocidos, gente que al igual que yo también usaba blogger como plataforma para expresarse y compartir. Y conocí mucha gente linda e interesante, gente que vale la pena conocer. Muchos de ellos integrantes de la gran familia de Todo por la misma plata, un blog que muchas veces me salvó. Pero hubo mucha más gente con la que también compartí muchos momentos. En 2008 nunca hubiera imaginado lo que blogger ha significado para mi. 

Hoy día tengo un hermoso grupo de amigos, podría decir que mi principal grupo, que ya no usa blogger, porque debo admitir que la plataforma ha caído en desuso. Y ese grupo se formó gracias a esta herramienta, que sin proponérselo acercó a gente con intereses comunes. A toda la gente que ha sabido estar en este periplo bloggero, mis más sinceras palabras de agradecimineto.
 
Hoy pongo un punto a Detaquito.blog, cerrando historias viejas para comenzar con otra nuevas. Tengo la intención de volver a escribir, más tranquilo y quizá maduro. Mi intención no es publicar por publicar, no quiero tener que someterme a un régimen de actualizaciones mensuales o semanales, como el que sin saber percatarme a cabo en el pasado. Así que a los que quedan o a los nuevos que se arriman les doy la bienvenida. 

Saludos,
Detaquito.

jueves, 26 de junio de 2014

Saludamos a alguien especial (VI)


Un día como hoy, pero de 1990 nacía en la ciudad de Montevideo una gran persona, gran amigo, compañero, honesto, racional, sarcástico irónico, pensador, en fin un gran hombre una persona a quien este blog le debe mucho, alguien a quien estimamos, nuestro procer, y por qué no, el procer de todos!

Enhorabuena por este año más de vida, estimadisimo Danilo!!!

FELICIDADES! Brindamos por vos!

(El día que cambie este lamentable texto de porquería para mi cumpleaños, ya no seré yo.)

Veinticuatro.-

Hoy Jueves 26 de Junio de 2014, cumplo veinticuatro años. Son aproximadamante las 13:26, no queda nadie en la oficina dado que todos han salido a su descanso. Me encuentro en el escritorio que está directamente detrás del mio redactando estas líneas.
Hace mucho tiempo que no escribo nada, en efecto, esta porquería de blog ha estado sumida en el abandono desde hace un par de años; en parte por falta de ideas, en parte por falta de ganas.

Cumplo veinticuatro años y no se muy bien que es lo que se supone que debo saber, o esperar. Me acerco al cuarto de siglo sin tener claras demasiadas cosas.
No se muy bien tampoco como debo sentirme al respecto, y menos aun si está mal o bien.

No me he puesto a pensar en demasidas cosas. De hecho, casi que abandoné esa tarea, y eso es algo que me molesta y me preocupa.
Quizá el mejor regalo de cumpleaños que pueda recibir son estas mismas líneas, torpes pero honestas, que me lleven al rencuentro conmigo mismo.

En unas horas va a ser publicada la clásica entrada de cumpleaños con la clásica foto un remate un poco absurdo al final que reza "El día que cambie este lamentable texto de porquería para mi cumpleaños, ya no seré yo." ... y quizá -sin darme cuenta- dejé de ser yo y me transformé en otra persona distinta, con vestigios de aquél Danilo.

Una vez más afirmo que no tengo claro si es bueno o malo, o si debe ser una de esas dos, y al igual que este texto, me encuentro carente de profundidad, de contenidos, de rumbos. Lo más extraño -y aterrador- es que no parece pesarme. 

Será que me he conformado? 

lunes, 23 de diciembre de 2013

Dos millares y catorce unidades de año, por favor.



Todo indica que el dos mil trece llega a su fin, dejando atrás trescientos sesenta y cinco días de vida y de muerte.
Diciembre no es mi mes favorito, ya lo sabe el querido lector, lectora y otro. No me agrada en absoluto todo el circo alrededor de las fiestas de Navidad y Año Nuevo. Sin embargo, año tras año, ahí estoy, levantando mi copa a las doce, fundamentalmente en el comienzo de siguiente año. Contradicciones tenemos todos.

En esta ocasión no prometeré nada, ni trazaré objetivos, ni desearé felicidad por compromiso, ni saludaré al más próximo que encuentre. Nada en absoluto. Solo me limitaré a levantar mi copa y brindar, brindar por todo lo bueno y lo malo que pasó y pasará. Brindaré por la gente que quiero. Por ustedes queridos amigos y amigas bloggers, que como dije una infinidad de veces, han sabido salvarme. Brindaré por la familia de TPLMP, por todo lo que significa, por mis amigos, por mi familia, por toda esa gente a la que quiero y necesito.

Y también brindaré por mí, por lo que soy, lo que fui y lo que seré, con las pocas virtudes que pudiere tener, y con todos mis errores y defectos. Por los aciertos y las cruces.
Voy a brindar saludando al nuevo año con un guiño, sin esperar demasiado de él, no por desencanto -para eso está la vida- sino porque pienso ir a buscar en él aquello que me falta.

Así que cuando el relos* señale que es tiempo de renovar esperanzas, trazar planes y nuevos objetivos, este humilde servidor, alejado de todo eso, tendrá su copa en alto y gritará ¡SALUD! a viva voz, por todos, en un grito que más que deseo dirá una mezcla extraña y caótica de agradecimiento y desahogo.-

En tanto, mozo, sirva a la barra dos millares y catorce unidades de año, por favor.

jueves, 19 de diciembre de 2013

Tengo ganas.



LA MÚSICA DEL BAR

después del turno no me esperen
hoy no los pienso acompañar
el fin de mes me trae mal
y este es un viernes especial
porque esta noche tengo plan
voy a buscarla cuando salga
para salir a conversar
jugado entero a mis palabras

y suena la música del bar
canto victoria en la vereda
puedo arreglar lo que hice mal
puedo abrir una brecha

hace dos siglos justo acá
en una noche de febrero
tronaba el batallón inglés
que dejó la ciudad ardiendo
brindemos por nosotros dos
y por los muertos en la guerra
por las historias de amor
que nacen en la Ciudadela

nos dicen que van a cerrar
no queda nadie en la vereda
dije: “me muero por un beso tuyo”
y me equivoqué
ahí me equivoqué

y suena la música del bar
canto victoria en la vereda
puedo arreglar lo que hice mal
puedo abrir una brecha

esta es la música del bar
canto victoria en la vereda
no pierdo nada con probar
no pierdo nada

Un mundo sin Gloria. Garo Arakelian.