miércoles, 5 de julio de 2017

Frases Detaquito®

"A veces -y solo a veces- la verdad no es la mejor de las alternativas."

lunes, 3 de julio de 2017

Recortes II

El Zurdo inauguraba el bar. Ya habían pasado un par de días de la apertura oficial, pero teníamos que estar ahí, al menos en comitiva oficial. Era una excusa perfecta para vernos todos.

Llegué temprano, como siempre. Lo bueno de aquellos días era que el bar al ser nuevo no tenía tanta gente, por lo que pude hacerme de un par de mesas y unas cuantas sillas en la esquina más alejada del local. Nunca me gsutó estar en el dentro de las multitudes.
De a poco fueron llegando. Muchos se bajaron. Pero al final supimos cumplir.

La noche cayó demasiado rápido, tenemos la percepción de que el tiempo pasa más rápido cuando estamos bien. Fue el momento de irse. Unos por un lado, otros por otro. 
Nunca hubiera imaginado el desenlace de esa noche, así como tampoco pude imaginar el de los días siguientes.

Ella sabía que era lo que yo quería. Por mi parte, pensaba que todo estaba ya enterrado, pasado que nada sucedería. Pero no.

Es ahora que me puedo dar cuenta del sutil detalle que marcó el futuro abrupto esa historia.
En el omnibus, ella me miró, yo la miraba todo el tiempo, y de repente se fijó en el color de mis medias. Me dijo "Deta, no podés llevar medias negras con zapatos marrones -hizo un pausa y retomó- si al menos fueran azules..."

 

sábado, 1 de julio de 2017

Recortes

Z-0 es un blog que contiene las más brutas confesiones mias. Brutas en el sentido de crudas, duras, puras y profundas. Textos con poco análisis, transcripciones fieles de mis sentimentos. 
El mismo estaba habilitado para unos pocos usuarios, guardianes de mis misierias. Pero no siempre la elección de esos lectores, lectoras u otros fue la mejor. Claro que con el diario del Lunes cualquiera puede opinar.

El blog tiene un formato peculiar, no hay textos a simple vista, solo etiquetas. Las mismas no se repiten. En principio había elegido solo las letras del alfabeto griego (en realidad eran las grafías del fenicio) y al pinchar en esa etiqueta, se abría el texto correspondiente. Eran textos profundos, cargados de sentir, todos y cada uno de ellos.

Allí estaba yo, desangrándome en palabras, abriendo mi pecho y entregando el corazón en cada línea, y ella solo supo preguntar "¿qué vas a hacer cuando se te acaben las letras del alfabeto?"

Algo estaba esencialmente mal en esa relación.-

jueves, 26 de enero de 2017

Eso nomás.

Estoy triste. Hace un tiempo ya. Tengo miedo que perdure. Eso nomás.
Lo digo por acá, porque se que ya nadie lee blogs. Y porque no se a quién decírselo. Siempre termino volviendo al blog.

Shhhh.

jueves, 20 de octubre de 2016

Palabras más, palabras menos.

La palabra es nuestra mejor herramienta para exteriorizar nuestros pensamientos, opiniones, deseos y sentimientos. El nivel de estructuración que hemos alcanzado como zoociedad en su conjunto es realmente impresionante. Quizá, debido a que se trate de algo que manejamos muy asiduamente, no hemos reparado en ello, dado que la palabra, el código, el lenguaje, es algo que nos inculcan desde el inicio de nuestra existencia. La palabra lo es todo. Porque si bien es cierto que hay gestos que -a priori- no necesitan de ella para ser comprendidos (un abrazo sentido), creer que el lenguaje no verbal no es algo coyuntural a la palabra en sí, es caer en un gran error. Necesitamos de la palabra para explicar todos esos gestos y poder hacerlos inteligibles para luego entenderlos como tácitos.

Pero existe un problema, esta magnífica herramienta -la mejor que tenemos- no es para nada perfecta. Nuestro evolucionado cerebro, complejo, asombroso, enigmático, resulta ser demásiado imbécil como para poder transmitir lo que sentimos sin hacer uso de intermediarios. Para ello tendemos a buscar las palabras precisas que reflejen de la forma más fiel nustros sentimientos más puros. Pero siempre se pierde. Uno puede hablar incasablemente de amor, tristeza, depresión, alegría, temor, culpa. Mas nunca podrá transitir puramente el sentimiento. Recurrirá a las palabras, y ellas torpes y únicas vendrán en nuestra ayuda para poder comunicarle al otro una versión aproximada de lo que nos sucede.

Este servidor anhela el día en el que logremos prescinir de las palabras para poder transmir de forma cruda y explícita nuestros sentimientos, porque no es lo mismo decir "te amo" que sentir amor. 

 

 

martes, 18 de octubre de 2016

Brutalmente honesto.

Hace años me topé con una muy interesante película de una gran actor, humorista y guionista llamado Ricky Gervais (el gordito simpaticón que conquistó a todos con su humor ácido en los Golden Globe Awards) La película se llamaba The Invention of Lying y acá fue traducida como "la mentira original" (dentro de lo que hemos visto en materia de traducciones, es algo muy decente). El film planteaba un mundo (o universo) alterno en el que no existía la mentira, y por consiguiente la ficción. Todo lo que decían los protagonistas de la película era la verdad, pura, cruda sin filtros.  
El argumento es realmente notable, la película en sí misma no tanto. 
Si a esa interesante idea le sumamos el libro de Tony de la Torre "Dr. House - Guía para la vida" (no lo recomiendo) obtenemos una muy exquisita conjunción de conceptos, y la pregunta sobresaliente es ¿cómo sería una zoociedad que no se guarde nada al declarar, una zoociedad que sea siempre BRUTALMENTE HONESTA?

Cada tanto hago ese ejercicio -para perderme un poco en el tiempo y jugar al razonamiento- y los resultados que obtengo son siempre terribles, más allá de lo hipotético del planteo. Intentaré explicarme:

Imagine usted, querido lector, lectora u otro, que por un momento (quizá un día)  la humanidad toda tiene el derecho de ser brutalmente honesta. Pongamos un ejemplo cotidiano, tomamos un omnibus, pagamos el boleto y a las 4 paradas se sube a cantar un hombre que lo hace realmente mal. Como estámos en el día que podemos ser brutalmente honestos le contestamos lo que en realidad pensamos "flaco, cantás horrible, por favor pará y bajate, que yo pagué mi boleto para viajar en paz." Esta afirmación resulta por lo menos dura. A mi gusto es una  vivencia terrible.
Este ejemplo es una situación cotidiana y pasajera que quizá en secreto hemos pensado.  
Ahora bien, ¿qué sucede con nuestros secretos que escapan a la cotideaneidad? Aquellos que no son pasajeros, esos que hemos enterrado en lo más profundo de nuestra memoria.
Particularmente me resulta algo abrumador pensar en eso, la honestidad brutal es demasiado bruta.

Este tema lo plantee en varios foros y en todos obtuve la misma respuesta con palabras diferentes: NO ESTAMOS PREPARADOS para ser brutalmente honestos. 
Igualmente, hay personas que se acercan más que otras a esa realidad. Secretamente admiro a esas personas que mantienen su caracter y que convencidas de lo que son respetan eso y se muestran firmes con sus valores, acercándose tímidamente a la honestidad brutal. Aquellos que saben cuales son sus valores y obran en consecuencia. Aquellos que dicen al mundo sin tapujos sus pensares y pareceres, ellos son eso, integridad pura, de esa que yo no se si tengo.