sábado, 5 de septiembre de 2009

Hay cosas, como la felicidad, que el dinero no puede comprar...

... por eso es que existe Coca-Cola™.

Lo prometido es deuda dijo anónimo hace ya bastante tiempo, aun sigo aguardando la compensación...
Detaquito.blog presenta un nuevo pseudo artículo que refiere a nuestra querida y amada Zoociedad. Esta vez abordaremos el tema de la felicidad que nos propone una empresa en particular, la Coca-Cola™ Company.

Tratre de dejar de lado mis prejuicios acerca de esta multinacional con el fin de ser objetivos en lo referente al tema a tratar, las campañas publicitarias que lleva a cabo. Se preguntarán ustedes, ¿qué corchos tiene que ver la publicidad de la Coca-Cola™ Company con la felicidad?
Si usted mira los canales de televisión abierta (4, 5, 10 y 12) alguna vez debe haber observado las publicidades de esta marca, si todavía se sigue preguntando que tiene que ver con la felicidad, usted es un idiota, no siga leyendo.
Si usted no mira televisión, le informo, son una serie de spots muy pegajosos, babosos, detestables, para definirlos mejor, de tan dulces que son rozan lo escatológico.

Uno de estos spots, narra la historia de una familia; en realidad lo narra una niña que hace de hija menor en esa familia (que dicho sea de paso es más falsa que la inteligencia de este blog). Al parecer, según relata la niña, su familia antes era una bazofia, un desperdicio, o en criollo una reverenda mie[censurado]. Parece que el padre nunca llegaba a cenar, pues al salir del trabajo pasaba por el casino, en donde perdía la mitad de su sueldo (cuando no todo), luego seguía de prostíbulo en prostíbulo, hasta terminar en el bar del pocho, en donde no lo dejaban entrar es los últimos tiempos por las deudas que tenía.
La madre tampoco llegaba a cenar pues a esa hora, hablamos de las 22 hrs. aproximadamente se dedicaba a ejercer su profesión de meretriz y culminaba a eso de las 6 a.m.
Que decir de su hermano, el tercer integrante de esa familia, al parecer nunca estaba a la hora de la cena pues tenía prohibida la entrada a la casa (el padre lo amenazó de muerte si volvía a poner pie en la humilde residencia) por la mala costumbre de sustraer los bienes familiares para conseguir su dosis de LSD, además de este detalle vivía peleando con su hermana (la niña que nos relata la historia, ¿recuerda?).

Luego de esa brevísima narración del pasado de la familia, aparece, en el centro de la mesa, una botella de 2.5 litros de felicidad, o lo que es lo mismo, de Coca-Cola™. Acto seguido comienza el relato (también a cargo de la niña) de la actualidad de la familia y el cambio que una botella de líquido feliz realizó en tan maltrecho clan.
Como pódran imaginar el padre dejó de malgastar su sueldo, se ha vuelto fiel a su esposa, y ha dejado el alcohol, la madre consiguió un trabajo de medio tiempo en una parroquia, y el hermano dejó las sustancias nocivas y ya no pelea más con ella.

Está más que claro queridos lectores, lectoras y otros, si en su hogar hay una lluvia de problemas, póngase el pilot de la Coca-Cola™, que todo va a estar mejor!
(Pu[censurado] que los parío! Si habrá gente estúpida)

Hasta la próxima estimados y estimadas, los dejo que me voy a cenar en familia y con una Coca!

6 comentarios:

Sinca Bellos dijo...

Muy bien Deta, un informe de primera calidad, no se que hace publicado en este blog de porquería.

Detaquito dijo...

Y basicamente eso, conforma la porqueria!

andal13 dijo...

¡Lo que me pierdo por no mirar TV abierta! Y yo que creía que la felicidad estaba en el nuevo Flavor Turbo de TeVeCompras...

Mi vida apesta, sin lugar a dudas.

Detaquito dijo...

No, estimada andal, lo que tiene de bueno es que aun estas a timpo de conseguirla, y si queres ahorrar no te olvides de llevar tu envase retornable vacio! (capaz que alguna ama de casa muy crota lo lleva lleno ¬¬)

andal13 dijo...

Ah... gracias por avivarme que además, los envases retornables deben ser devueltos en la próxima compra!
Y yo que los guardaba junto con los alambrecitos del pan integral pensando que capaz que algún día me servían para algo...

;-)

Detaquito dijo...

Bien mi querida Andal! tenemos un progreso!
A no desperdiciar esos alambrecitos, quizas proximamente de consejos McGyverescos par fabricar una mononisima licuadora!