jueves, 20 de octubre de 2016

Palabras más, palabras menos.

La palabra es nuestra mejor herramienta para exteriorizar nuestros pensamientos, opiniones, deseos y sentimientos. El nivel de estructuración que hemos alcanzado como zoociedad en su conjunto es realmente impresionante. Quizá, debido a que se trate de algo que manejamos muy asiduamente, no hemos reparado en ello, dado que la palabra, el código, el lenguaje, es algo que nos inculcan desde el inicio de nuestra existencia. La palabra lo es todo. Porque si bien es cierto que hay gestos que -a priori- no necesitan de ella para ser comprendidos (un abrazo sentido), creer que el lenguaje no verbal no es algo coyuntural a la palabra en sí, es caer en un gran error. Necesitamos de la palabra para explicar todos esos gestos y poder hacerlos inteligibles para luego entenderlos como tácitos.

Pero existe un problema, esta magnífica herramienta -la mejor que tenemos- no es para nada perfecta. Nuestro evolucionado cerebro, complejo, asombroso, enigmático, resulta ser demásiado imbécil como para poder transmitir lo que sentimos sin hacer uso de intermediarios. Para ello tendemos a buscar las palabras precisas que reflejen de la forma más fiel nustros sentimientos más puros. Pero siempre se pierde. Uno puede hablar incasablemente de amor, tristeza, depresión, alegría, temor, culpa. Mas nunca podrá transitir puramente el sentimiento. Recurrirá a las palabras, y ellas torpes y únicas vendrán en nuestra ayuda para poder comunicarle al otro una versión aproximada de lo que nos sucede.

Este servidor anhela el día en el que logremos prescinir de las palabras para poder transmir de forma cruda y explícita nuestros sentimientos, porque no es lo mismo decir "te amo" que sentir amor. 

 

 

2 comentarios:

f dijo...

uf!
imaginate todavía eso en las relaciones virtuales...
un cúmulo de malentendidos por no poder ver unos ojos...
abrazo

Detaquito dijo...

Pah, f.

Certeras sus palabras. Muy certeras.

Abrazo de gol